Dpto. Biología y Geología: Rocío Álvarez
Dpto. Física y Química: Manuela Morillo
Dpto. Dibujo: Adolfo García
Dpto. Inglés: Esther Moreno, Mª Luisa Sánchez, Luis Domínguez y Alejandro Fernández
Dpto. Matemáticas: Soledad Carrasco y Miguel Ángel López.
Dpto. Orientación: Jesús Rojo y José Luis Morcillo.
Dpto. Geografía e Historia: Piedad Delgado.
Dpto. Lengua castellana y Literatura: Amparo Díaz, Paloma España, Soledad Notario, José Enrique Díaz, Carlos Agejas, Antonia García, Agustina Larrosa y Mercedes Martínez.

sábado, 20 de marzo de 2010

LA CASA DE ASTERIÓN, BORGES; SONETO XIII, GARCILASO DE LA VEGA


La casa de Asterión


Sé que me acusan de soberbia, y tal vez de misantropía, y tal vez de locura. Tales acusaciones (que yo castigaré a su debido tiempo) son irrisorias. Es verdad que no salgo de mi casa, pero también es verdad que sus puertas (cuyo número es infinito) están abiertas día y noche a los hombres y también a los animales. Que entre el que quiera. No hallará pompas mujeriles aquí ni el bizarro aparato de los palacios, pero sí la quietud y la soledad. Asimismo hallará una casa como no hay otra en la faz de la tierra. (Mienten los que declaran que en Egipto hay una parecida.) Hasta mis detractores admiten que no hay
un solo mueble en la casa. Otra especie ridícula es que yo, Asterión, soy un prisionero. ¿Repetiré que no hay una puerta cerrada, añadiré que ho hay una cerradura? Por lo demás, algún atardecer he pisado la calle; si antes de la noche volví, lo hice por el temor que me infundieron las caras de la plebe, caras descoloridas y aplanadas, como la mano abierta. Ya se había puesto el sol, pero el desvalido llanto de un niño y las toscas plegarias de la grey dijeron que me habían reconocido. La gente oraba, huía, se prosternaba; unos se encaramaban al estilóbato del templo de las Hachas, otros juntaban piedras. Alguno, creo, se ocultó bajo el mar. No en vano fue una reina mi madra; no puedo confundirme con el vulgo, aunque mi modestia lo quiera.

El hecho es que soy único. No me interesa lo que un hombre pueda trasmitir a otros hombres; como el filósofo, pienso que nada es comunicable por el arte de la escritura. Loas enojosas y triviales minucias no tienen cabida en mi espíritu, que está capacitado para lo grande; jamás he retenido la diferencia entre una letra y otra. Cierta impaciencia generosa no ha consentido que yo aprndiera a leer. A veces lo deploro, porque las noches y los días son largos.

Claro que no me faltan distacciones. Semejante al carnero que va a embestir, corro por las galerías de piedra hasta rodar al suel, mareado. Me agazapo a la sombra de un aljibe o a la vuelta de un corredor y juego a que me buscan. Hay azoteas desde las que me dejo caer, hasta ensangrentarme. A cualquier hora puedo jugar a estar dormido, con los ojos cerrados y la respiración poderosa. (A veces me duermo realmente, a veces ha cambiado el color del día cuando he abierto los ojos.) Pero de tantos juegos el que prefiero es el de otro Asterión. Finjo que viene a visitarme y que yo le muestro la casa. Con grandes reverencias le digo: Ahora volvemos a la encrucijada anterior o Ahora desembocamos en otro patio o Bien decía yo que te gustaría la canaleta o Ahora verás una cisterna que se llenó de arena o Ya verás cómo el sótano se bifurca. A veces me equivoco y nos reímos buenamente los dos.

No sólo he imaginado eso juegos, también he meditado sobre la casa. Todas las partes de la casa están muchas veces, cualquier lugar es otro lugar. No hay un aljibe, un patio, un abrevadero, un pesebre; son catorce [son infinitos] los pesebres, abrevaderos, patios, aljibes, la casa es del tamaño del mundo; mejor dicho, es el mundo. Sin embargo, a fuerza de fatigar patios con un aljibe y polvorientas galerías de piedra gris, he alcanzado la calle y he visto el templo de las Hachas y el mar. Eso no lo entendí hasta que una visión de la noche me reveló que también son catorce [son infinitos] los mares y los templos. Todo está muchas veces, catorce veces, pero dos cosas hay en el mundo que parecen estar una sola vez: arriba, el intrincado sol; abajo, Asterión. Quizá yo he creado las estrellas y el sol y la enorme casa, pero ya no me acuerdo.

Cada nueve años entran en la casa nueve hombres para que yo los libere de todo mal. Oigo sus pasos o su voz en el fondo de las galerías de piedra y corro alegremente a buscarlos. La ceremonia dura pocos minutos. Uno tras otro caen sin que yo me ensantgriente las manos. Donde cayeron, quedan, y los cadáveres ayudan a distinguir una galería de las otras. Ignoro quiénes son, pero sé que uno de ellos profetizó, en la hora de su muerte, que alguna vez llegaría mi redentor, Desde entonces no me duele la soledad, porque sé que vive mi redeentor y al fin se levantará sobre el polvo. Si mi oído alcanzara los rumores del mundo, yo percibiría sus pasos. Ojalá me lleve a un lugar con menos galerías y menos puertas. ¿Cómo será mi redentor?, me pregunto. ¿Será un toro o un hombre? ¿Será tal vez un toro con cara de hombre? ¿O será como yo?

El sol de la mañana reverberó en la espada de bronce. Ya no quedaba ni un vestigio de sangre.

-¿Lo creerás, Ariadna? -dijo Teseo-. El minotauro apenas se defendió.

A Marta Mosquera Eastman.



LA CASA DE ASTERIÓN, BORGES; SONETO XIII, GARCILASO DE LA VEGA

1. ACTIVIDADES PREVIAS A LA LECTURA: ACTIVACIÓN Y MOTIVACIÓN
LA CASA DE ASTERIÓN APOLO Y DAFNE
EL MINOTAURO TRANSFORMACIONES MITOLÓGICAS
En ambos casos es importante resaltar la importancia de los autores de los que vamos a hablar: Ovidio, Garcilaso de la Vega y Borges.

2. ACTIVIDADES DE COMPRENSIÓN
A) LA CASA DE ASTERIÓN

1. Primera lectura general
2. Lectura por párrafos con preguntas dirigidas y aclaración de las dudas sobre
vocabulario.
Primer párrafo
Introducción
Presentación del protagonista ¿Quién es el narrador?
Persona gramatical
Nombre
¿De qué le acusan?
¿Cómo reacciona la gente cuando él sale a la calle?
¿Qué era su madre?
Segundo párrafo
Introducción
Etopeya del minotauro.
Tercer y cuarto párrafo
Acciones del protagonista
¿Qué dos cosas hace? ¿Cuál es su juego favorito?
¿A qué conclusión llega?
Quinto párrafo
Nudo
¿Cuántos hombres entran en la casa?
¿Para qué entran?
¿Qué les sucede?
¿Qué es lo que le produce alivio al protagonista?
Sexto párrafo
Desenlace
¿Qué personajes participan en este párrafo?
¿De quién crees que es la sangre?
¿Por qué no se defendió?
3. Topografía de la casa / Prosopografía del minotauro
4. Resumen del texto
5. Ejercicio de ampliación: ¿Quién castigó a la madre de Asterión?
6. Ejercicio de redacción: El misántropo del siglo XXI
3. EJERCICOS DE LENGUA Y LITERATURA
1. Ejercicios de morfología, semántica y sintaxis.
2. Tipología textual: descriptivo y narrativo.
3. Lenguaje literario y género literario. Estructura y elementos de los textos narrativos.

B) SONETO XIII
4. ACTIVIDADES DE COMPRENSIÓN
1. Primera lectura general
2. Lectura por párrafos
PRIMER CUARTETO Señala los verbos e identifica los sujetos.
Destacar la importancia del hipérbaton. Ejercicio de reescritura.
SEGUNDO Relación con el primer cuarteto: acciones de la transformación.
CUARTETO
Brazos Ramas
Cabello Hojas
Piernas Corteza
Pies Raíces
PRIMER TERCETO ¿A quién hace referencia el pronombre demostrativo?
Busca un adjetivo: que fue la causa de tal daño = X
¿Qué es lo que hace y qué provoca con sus lágrimas?
SEGUNDO TERCETO ¿Qué es lo que crece cuando llora Apolo?
¿A qué se refiere “la causa y la razón por que lloraba”?
3. Descripción y comentario de la escultura de Bernini.
4. Resumen
5. Ejercicio de ampliación: Busca otra transformación mitológica clásica.
6. Ejercicio de redacción: Mi metamorfosis
5. EJERCICIOS DE LENGUA Y LITERATURA
1. Ejercicios de morfología, semántica y sintaxis.
2. Tipología textual: descriptivo y narrativo.
3. Lenguaje literario y género literario. Lírica (Métrica, estrofa, rima)
4. Temas del Renacimiento literario durante la primera mitad del siglo XVI.